miércoles, 26 de enero de 2011

Poema incompleto

 Me molestan los bordes. Me molestan las macetas y los dibujos de las paredes. Volveré a verte casi seguro. La habitación. Cruza las piernas. Creo que me fuerzo demasiado, pero puedo conseguir ver con claridad. De todas formas está bien, son épocas. Tengo cuidado y puede que piense demasiado sobre ello. Levántate y muestra iniciativa. El sitio es nuevo y después de un trago el aire está más caliente. Si no lo consigues con uno tal vez con dos. Guárdalos todos pero no pares de andar. La estás siguiendo. Adelántate y disimula. Tu cuerpo, ¿Es bueno? Sigue en los bordes. Quita, quita de en medio. Se sienta y se va a casa. Al menos es ahí. Un trozo de hierro gris sin valor que amas. Sube, sube, sube. Llama, ¡Otra vez! Un poco de taquicardia, corre ¡escapa! Escóndete y respira. Estoy cansado, me voy a casa… ¡Estoy emocionado! Hay algo de valor ¡No!, mentira…eso me hace vivir. Júntalas, eso es el amor…

No me digas adiós nunca. Lo tengo en la mano y ya no te pertenece. Es mío, lo hace mío, solo mío y no tuyo.

Poema musical

No puedo empezar. Un día y otro me lo repito. ¡Hazlo, hazlo, hazlo! No puedo. Abres la puerta, nada más. Túmbate en la cama y mira al techo. Las ideas te abruman, son lo único que te deja vivir. Mastico las ideas y las reparto sin orden. Déjalas encima, debajo, a un lado, detrás de la ventana, ¡Cuidado! De vez en cuando sale algo. Nunca me forzaré. Creo que necesito más que nunca alimentar mi alma con todo lo que me prohíben, nada más. Salta de una vez por todas, ¡Estoy feliz! Soy idiota… ¡Tu!


Es el desorden. Creo en ello. Me deja de lado y lo conservo. No tengo mas que empezar a desgastar mis suelas y seguir. Eso siempre me ha venido bien, pero hace frío. Antes nada de eso me detenía. Eso debería servir. Me lloran los ojos ¡Estoy contento!  No me obligues a hacerlo. Entretanto un pájaro sale de casa y sigue haciendo frío. Si a él no le afecta a mi tampoco. Me voy. Las calles no son seguras. Me voy. Mi alma esta nutrida de paz y  hay un hombre que después de estornudar se estruja la nariz. Me voy

domingo, 9 de enero de 2011

Poema de la cuerda

Tendido, está tendido en el suelo. ¡No puedo más! Tengo que acelerar el paso y no mirar a aquello que me entretiene. Una taza y dos, no más. Tengo todo listo para el desenfreno. Una calle y la siguiente a la derecha. Me encuentro y me saludo. No tengo nada, pero descubro la forma. Así puedo seguir viviendo, ahora. ¿Importa? No importa, en serio. Tal vez sin querer encuentre algo de esplendor. Me doy cuenta, estar solo, estar acompañado, ¡Solo un poco más! Puedo hacerlo. Ahora me tengo que ir, no me importa. Las cosas las hago y punto. ¿Hay algo más puro?

Estoy equivocado. No me importa. Se ha retrasado. Esta inquieto. No me encuentra. Es tarde. Hace frío. Hay un ritmo. No me gusta. El cielo es negro. EL aire se va. Descorcha la botella. El rincón sigue obscuro. Tengo paciencia. Se ha alargado. Grito. Grita. Hasta luego, me voy, eres un cochino.

poema del suelo

Bailando un villancico, chicos demasiado morenos levantan las cejas muy deprisa. Con luz, sin luz. Hace frío y el aire se nutre. Acto, maldito acto seguido descanso en esa luz. Termino uno y dos. Baldosas de un gris rugoso con dos suelas nuevas, sin gastar.¿Nos vemos mañana? Seguro. Seguro que no.

El tiempo tranquilo en la puerta despierta y encuentra la templanza, el equilibrio. Se cae una, dos y tres. Está alterado. Tal vez sea algo.

No bailas, ¡Vete! No bailas, ¡Vete! No giras, ¡Fuera! No giras, ¡El aire fresco te sentará bien! No bebes, ¡Fuera!¡Aquí no pintas nada! No te golpeas ¡Fuera! Eres mi alma gemela, ¡Vete de aquí! Te quiero, ¡Vete de aquí!¡Fuera!