domingo, 9 de enero de 2011

Poema de la cuerda

Tendido, está tendido en el suelo. ¡No puedo más! Tengo que acelerar el paso y no mirar a aquello que me entretiene. Una taza y dos, no más. Tengo todo listo para el desenfreno. Una calle y la siguiente a la derecha. Me encuentro y me saludo. No tengo nada, pero descubro la forma. Así puedo seguir viviendo, ahora. ¿Importa? No importa, en serio. Tal vez sin querer encuentre algo de esplendor. Me doy cuenta, estar solo, estar acompañado, ¡Solo un poco más! Puedo hacerlo. Ahora me tengo que ir, no me importa. Las cosas las hago y punto. ¿Hay algo más puro?

Estoy equivocado. No me importa. Se ha retrasado. Esta inquieto. No me encuentra. Es tarde. Hace frío. Hay un ritmo. No me gusta. El cielo es negro. EL aire se va. Descorcha la botella. El rincón sigue obscuro. Tengo paciencia. Se ha alargado. Grito. Grita. Hasta luego, me voy, eres un cochino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario